
Hace poco Willie Colón recibió una lluvia de criticas e insultos por un mensaje de Twitter donde él condenaba no las protestas que se llevaron a cabo en Puerto Rico, sino un aspecto específico de ellas.
Ese aspecto específico fue que la izquierda aprovechó el furor del pueblo y, como bien lo dijo Willie, "secuestró el discurso público" para beneficio de su agenda política, valiéndose mayormente de dos mentiras clave: las supuestas homofobia y misoginia del gobernador Roselló.
Ante esa denuncia sectores de izquierda y comentaristas desapercibidos le hicieron una encerrona mediática. Algunos de ellos se atrevieron a decir que Willie <<insultó a nuestro país>>. Desde luego que no. Lo que él sí hizo fue alertar al país. Él no usó la frase "ola de estupidez" en el vacío para referirse a los reclamos legítimos del pueblo contra la corrupción ( eso sí sería un insulto ) la usó para referirse a esas dos ideas falsas y embrutecedoras que el sector soberanista implantó viciosamente en la mente de parte del pueblo. Dijo Willie: "Creo que un gobernador corrupto a la larga nos cuesta menos que un pueblo enardecido en el falso testimonio". Ni siquiera estaba defendiendo a Roselló.
Ahora, lo más importante...
Considérelo usted: Acaso no es embrutecedor sacar a gritos de homofóbico y misógino a un gobernador electo democráticamente por haber usado en privado frases que no lo dan por más homofóbico ni misógino que cualquier puertorriqueño promedio, y sobre todo ante su desempeño como gobernador, donde ha favorecido a la mujer y a la comunidad LGBTT. ( Hasta se ganó la enemistad de las iglesias por sus decretos en favor de la comunidad LGBTT. )
Miles de boricuas coinciden en las redes con lo dicho por WILLIE, pero ni una sola figura pública. Esa desproporción demuestra que el discurso público sí ha sido secuestrado. Gracias, Willie Colón, por luchar a favor de la libertad de expresión en Puerto Rico.
